Mostrando entradas con la etiqueta Combi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Combi. Mostrar todas las entradas

2011-02-06

Un viaje de sueño con una Combi



A lo largo de mi experiencia con el mundo de los automóviles, he encontrado algunos que me han dejado un sabor de boca muy particular.

Por alguna coincidencia en la vida, tuve la oportunidad de manejar una Volkswagen Combi de 1980. Aunque su estado no era lo más perfecto lo esencial estaba ahí. Un volante grande ya usado y una larga palanca para la transmisión manual que me daban ese gusto por emprender el viaje.

El tablero mostraba sus años, el plástico que lo cubría estaba roto y en algunas secciones incluso había desaparecido. Su equipamiento era lo más minimalista, sólo una pequeña palanca con el borde en rojo me recordaba que alguna vez hubo calefacción, aunque un poco innecesario para los climas cálidos. Había también el espacio para el radio, cosa que desde el principio nunca existió, sólo en este hueco se veían los cables y las telarañas dejadas por otros visitantes.

Un viaje de 150 kilómetros fueron suficientes para dejar una huella profunda en mi memoria. Se siente como si uno manejara un gran camión, la altura de su asiento hace sentir que el resto de los vehículos se vean a menor escala. La luz dentro de la Combi es impresionante ya que estamos rodeados por ventanas los 360 grados.

Su motor no era otro que el que portaba el Vocho, sólo que en este caso las dimensiones del vehículo diferían mucho. El tono del motor me resultaba familiar y bastante melancólico y no se diga a la hora de reparar esta pequeña joya de la ingeniería alemana.

Tal vez el viaje no se produjo en un automóvil de gran lujo, ó con gran potencia ó en un último modelo, sino fue en una sólida y bien construida Combi. Este auto sirvió durante 15 años como transporte colectivo, transportando miles de pasajeros a lo largo de su vida.

Tanto andado este vehículo que su kilometraje no es un factor que importe. Esta venerable Combi tomó su jubilación hace algunos años del mundo del transporte público sin con ello dejar de prestar sus servicios en sus tiempos libres. Cualquiera que quiera manejarla, estará garantizado que la Combi le seguirá otorgando ese singular y agradable manejo sin dejar a lado la diversión que siempre caracterizó este modelo.

2009-05-02

¡Súbale a la Pesera!

Además de los tradicionales Vochos verdes dando servicio como taxis, hay otro vehículo muy particular que circuló por las avenidas de la Ciudad de México.

Me refiero a la Pesera, este medio de transporte público conocido por muchos habitantes del Distrito Federal que se popularizó entre la década de los 70 y finales de los 90.

La Pesera se basaba en la Combi, un modelo de Volkswagen comercializado en México que se adaptó a muchas necesidades de la época. La Combi fue una solución ideal para muchas familias mexicanas. Estas encontraban mejores conveniencias de espacio y habitabilidad que las grandes camionetas familiares.

Las Combis fueron transformadas para su uso comercial. Se podían acomodar hasta diez personas en la parte trasera; claro que esto no era muy cómodo sobre todo si había personas de gran talla. En algunas excepciones los choferes aceptaban dos personas en los asientos delanteros y aunque no es una casualidad siempre eran mujeres con faldas cortas las mejor bienvenidas.

Muchos propietarios hicieron curiosas adaptaciones, como el accionamiento a distancia de la puerta corrediza así como una iluminación para el interior. No eran muy cómodas y en las horas pico nunca se podía tomar alguna Pesera disponible.

Existen algunas teorías sobre el nombre de la Pesera. Pero tal vez la más acertada y que casi todo el mundo está de acuerdo es que el costo de este servicio normalmente era de un peso mexicano de la época. En algunas partes de la ciudad aun se sigue utilizando las Peseras aunque un factor en su contra es la demanda por un mejor servicio de transporte público.